¡Embarazada! y llena de espinillas...

Espinillas en el embarazo Cuidos de la piel Protex Guatemala

Usted se da cuenta que está en embarazo y ya comienza a pensar en las conmemoraciones para celebrar la novedad con la familia y los amigos: baby shower, revelación del sexo del bebé etc. El problema es que, en medio de toda esa fiesta, aparecen algunas invitadas indeseables: las espinillas.

Común en esa fase en la que el cuerpo de la mujer pasa por diversos cambios, el acné gestacional puede ocurrir incluso en quien nunca sufrió con el problema, diferentemente de lo que ocurre con quien ya presentaba espinillas durante los períodos menstruales y tiene más predisposición durante el embarazo.

Las espinillas aparecen – o empeoran, para quien ya presenta la condición – debido al aumento de los niveles de hormonas (entre las cuales están la progesterona, el estrógeno y la prolactina) que sucede durante el embarazo. Esa alteración hormonal, necesaria para dar suporte al desarrollo del bebé en el útero, hace con que las glándulas sebáceas aumenten de tamaño y produzcan más sebo de lo normal. Mientras más oleosa sea la piel, mayores son las probabilidades de desarrollar el acné.

Además de espinillas, la piel de la gestante también puede presentar manchas oscuras (o melasma), línea nigra (una línea vertical oscurecida, que aparece en medio de la barriga), oscurecimiento de la piel de los pezones, resecamiento y rasquiña, entre otros disturbios cutáneos.

La buena noticia es que el acné en el embarazo, así como las otras alteraciones hormonales, tiende a desaparecer o mejorar bastante después del parto. Mantener una rutina diaria de cuidados faciales puede ayudar a controlar la oleosidad de la piel del rostro y a reducir, o incluso evitar, las espinillas. Vea los cuidados necesarios para dejar la piel saludable durante el embarazo.

Mantenga la piel siempre limpia

Lave el rostro dos veces al día con jabón en barra Protex® Limpieza Profunda, por la mañana y por la noche. Además, puede incorporar otros productos específicos para su tipo de piel.

Invierta en la hidratación

Toda piel necesita hidratación, incluso las más oleosas. En ese caso, utilice productos en gel y oil free, más indicados para ese tipo de piel.

No olvide el filtro solar

Después de lavar e hidratar, también en la parte de la mañana, aplique el filtro solar para proteger la piel y evitar manchas, muy comunes durante el embarazo.

Cuidado con el efecto rebote

No lave el rostro más de dos veces al día, ya que al retirar demasiado la oleosidad natural de la piel, las glándulas sebáceas producirán más sebo y, con eso, aumenta el riesgo de desarrollar acné.

Evite llevar las manos al rostro

Nuestras manos están llenas de bacterias, y cada vez que las llevamos al rostro transportamos parte de esas bacterias hacia la piel. En poros obstruidos por grasa y células muertas, esas bacterias pueden generar una inflamación y dar origen a una espinilla.

No exprima las espinillas

Tocar el rostro también puede empeorar el acné, ya que la pequeña herida que se forma es puerta de entrada para bacterias que, en contacto con el sebo existente en los poros, puede contribuir al surgimiento de clavos y espinillas.

Beba mucha agua

Eso es bueno para limpiar las toxinas del cuerpo y mantenerlo hidratado de dentro hacia afuera. La piel lo agradece. ¡Y mucho!

Si incluso con todos esos cuidados, el acné no mejora o incomoda demasiado, procure la ayuda de un dermatólogo.

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